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Objetivos SMART y OKRs: Tu defensa contra el trabajo invisible y los cambios infinitos

  • 8 ene
  • 4 Min. de lectura

Hay un momento muy específico en la vida de todo modelador independiente o emprendedor BIM que genera un vértigo terrible: el inicio del proyecto.

Te sientas frente a tu computadora, abres una plantilla y, aunque el cliente te dijo "Quiero que el proyecto se haga en BIM", en el fondo sabes que esa frase está vacía.

A veces, por miedo a no entregar suficiente valor o por ese deseo genuino de impresionar en tus primeros encargos, puedes caer en una trampa muy común y peligrosa: asumir tú solo la responsabilidad de definir el alcance.


Empiezas a modelar con un nivel de detalle excesivo, colocas conexiones que nadie pidió y llenas el modelo de información... todo "por si acaso". ¿Cuál es el resultado? Entregas un trabajo titánico que te costó noches sin dormir, solo para que el cliente te responda con un cambio de diseño que borra el 50% de lo que hiciste, o peor aún, que se queje de que el modelo "pesa mucho".

En esos momentos, lo que duele no es el trabajo en sí, sino ver cómo se desperdicia tu talento y, sobre todo, tu tiempo. La gestión del alcance no es un trámite burocrático; es tu escudo. Es la única forma de proteger tu rentabilidad y mantener tu paz mental. Para dejar de adivinar y empezar a ejecutar con certeza, necesitamos herramientas que traduzcan los deseos vagos del cliente en metas blindadas.


Hoy quiero hablarte de dos aliados que, bien usados, pueden salvar tu negocio: los Objetivos SMART y los OKRs.




La Trampa del "Modelar por Modelar"


El problema principal en la gestión de los proyectos BIM no suele ser el software, sino la falta de definición. Si no sabemos para qué estamos modelando, nunca sabremos cuándo hemos terminado.


Tu misión como líder —ya seas BIM Manager, Coordinador o PM— es traducir esos deseos vagos en metas técnicas que se puedan ejecutar. Y para lograrlo, no basta con tener un BEP (BIM Execution Plan); necesitas objetivos que no dejen lugar a dudas.


Objetivos SMART: Tu Táctica Diaria


Seguramente ya los conoces, pero el acrónimo SMART es lo que nos obliga a que cada tarea o entregable sea:


  • Specific (Específico)

  • Measurable (Medible)

  • Achievable (Alcanzable)

  • Relevant (Relevante)

  • Time-bound (Con un límite de tiempo)


¿Cómo se traduce esto a nuestro mundo BIM?


  • Objetivo Vago: "Modelar las instalaciones hidráulicas del edificio." Resultado: El modelador llega hasta las conexiones de los lavabos, pierde tres semanas y el archivo termina pesando 1GB.

  • Objetivo SMART: "Modelar las trayectorias principales y montantes (LOD 300) del sistema hidráulico del Nivel 1 al 5 (S), para realizar la detección de interferencias con la estructura (R). Debe estar listo para la revisión del viernes a las 15:00 hrs (T) y no debe incluir conexiones menores a 1 pulgada (A/M)."


¿Ves la diferencia? El objetivo SMART elimina la incertidumbre. Le dice al equipo exactamente qué hacer, hasta dónde llegar y para cuándo. Es tu mejor herramienta contra el over-modeling.


OKRs: Tu Estrategia de Negocio


Si los SMART son para la batalla del día a día, los OKRs (Objectives and Key Results) son para ganar la guerra. Esta metodología, usada por Google y LinkedIn, conecta el trabajo técnico con el valor real del negocio.


Un OKR se compone de un Objetivo (un sueño aspiracional y cualitativo) y Resultados Clave (métricas cuantitativas).


Ejemplo de un OKR en un Proyecto BIM:

  • Objetivo (O): Garantizar la constructibilidad del proyecto antes de llegar a la obra para proteger el margen de utilidad.

  • Resultado Clave 1 (KR): Resolver el 100% de las interferencias críticas (Clash Detection) entre Estructura y MEP antes del hito de "Emitido para Construcción".

  • Resultado Clave 2 (KR): Reducir las RFI (Solicitudes de Información) por dudas de geometría en un 20% comparado con el proyecto anterior.


Mientras el objetivo SMART le dice al modelador qué dibujar, el OKR le explica a la gerencia por qué estamos invirtiendo tiempo y recursos en BIM


La Gestión del Alcance es tu Escudo


Implementar estas metodologías no es burocracia, es protección. Cuando un cliente llegue a mitad del proyecto pidiendo "un render fotorrealista" o "que modelemos el acero de refuerzo" que no estaba contemplado, tú puedes regresar a tus OKRs y tus objetivos SMART y preguntar:


"¿Este cambio nos ayuda a cumplir el OKR de constructibilidad o nos desvía del objetivo SMART?"


Si la respuesta es no, tienes un argumento sólido para decir: "Eso es un cambio de alcance" (y, por lo tanto, tiene un costo y un tiempo extra).


Dejemos de Adivinar


BIM es una metodología demasiado potente como para usarla "a ver qué sale". La próxima vez que inicies un nuevo proyecto, tómate el tiempo de sentarte con tu equipo y con el cliente. No empiecen a modelar hasta que no tengan un norte claro.


  • Usa SMART para asignar tareas claras a tu equipo.

  • Usa OKRs para demostrarle el valor a tu jefe o cliente.


Tu paz mental y la rentabilidad de tu trabajo te lo van a agradecer.







Ahora, me interesa saber tu opinión: 


¿Cómo defines el alcance en tus proyectos?

¿Usas alguna de estas metodologías o sigues confiando solo en el BEP tradicional?



¡Te leo en los comentarios!




 
 
 

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