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El PM y el BIM Manager: ¿Cómo se reparte la responsabilidad en un proyecto digital?

  • 15 ene
  • 2 Min. de lectura

Muchas personas piensan que la adopción de la metodología BIM se trata solamente de manejar un software o de estándares técnicos, pero en el día a día, el éxito de un proyecto depende de algo mucho más humano: la claridad entre quién gestiona el avance y quién gestiona la información.


No se trata de una jerarquía de quién manda sobre quién, sino de entender que son dos roles que necesitan caminar al mismo ritmo para que el proyecto no pierda el equilibrio.




La diferencia entre gestionar el "hacer" y el "saber"


En cualquier proyecto, el Project Manager tiene la brújula del negocio. Su foco está en que los plazos programados se cumplan, los costos se controlen y el cliente reciba lo pactado. Es quien cuida que el proyecto, como unidad económica y temporal, sea viable.


Por otro lado, el BIM Manager es quien garantiza la integridad y certeza técnica. Su trabajo es asegurar que la información que fluye entre los equipos sea confiable, que los modelos no sean solo representaciones en 3D, sino una base de datos útil para la toma de decisiones.


El roce no suele venir por una lucha de egos, sino por una falta de alineación en las prioridades: uno necesita velocidad y el otro necesita calidad del dato.



Decisiones basadas en datos, no en suposiciones


Cuando un PM y un BIM Manager no están alineados, la toma de decisiones se vuelve arriesgada. El PM puede estar reportando un avance basado en documentos que el BIM Manager sabe que aún no están coordinados.


El valor real de esta dupla aparece cuando el PM entiende que el BIM Manager es quien le da el sustento para tomar decisiones con certeza técnica. Por su parte, el BIM Manager entiende que sus procesos, aunque operan bajo su propia lógica de eficiencia, elevan el nivel de control del proyecto, permitiendo que el PM mitigue riesgos y cuide el flujo de caja a través de una observación digital constante de la obra.



Del conflicto a la colaboración técnica


La pregunta es: ¿cómo sumamos las perspectivas entre el BIM manager y el PM?.


  • El PM aporta respaldo estratégico: da autoridad a los procesos BIM frente a los stakeholders.

  • El BIM Manager aporta visibilidad: le da al PM ojos para ver interferencias o errores antes de que lleguen a la obra y se conviertan en sobrecostos.


Cuando estos dos roles se ven como aliados, el proyecto deja de gestionarse por expectativas y empieza a gestionarse con información real.



Una meta compartida


Al final del día, ambos buscan lo mismo: que el proyecto se termine a tiempo, con calidad y sin sobrecostos. La clave es dejar de ver la gestión del proyecto y la gestión de la información como carriles separados.


BIM no es una tarea extra en la lista del PM; es la forma en la que el PM puede asegurar su propio éxito.







Me interesa tu opinión: 


¿Cómo logran que la gestión de proyectos y la gestión de la información técnica se acompañen sin fricciones?



¡Te leo en los comentarios!




 
 
 

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